Iris Arellanes público
[search 0]

Download the App!

show episodes
 
Loading …
show series
 
Las aguas del mar Ahí está él, el mar, la más ininteligible de las existencias no humanas. Y aquí está la mujer, de pie en la playa, el más ininteligible de los seres vivos. Como el ser hu­mano hizo un día una pregunta sobre sí mismo, volvién­dose el más ininteligible de los seres vivos. Ella y el mar. Sólo podría haber un encuentro de sus misterio…
 
De ti lo habría amado todo: tu cabeza como luz de topacio en el hastío, el llanto, la caricia, la palabra brutal, la soga que amansara mis ímpetus cerriles y, sobre todo, el hijo. Ese mar que juntara la turbulencia de nuestras dos avideces. Ese mar donde irían haciéndose profundos de ternura los ojos. Pero ni tú ni yo vivimos el momento propicio pa…
 
L´obscurité des eaux Escucho resonar el agua que cae en mi sueño. Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis aguas, me digo mis silencios. Toda la noche espero que mi lenguaje logre configurarme. Y pienso en el viento que viene a mí, permanece en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia descono…
 
Vida al natural [Minicuento - Texto completo.] Clarice Lispector Pues en el río había algo como el fuego del hogar. Y cuando ella advirtió que, además del frío, llovía en los árboles, no podía creer que tanto le fuese dado. Y el acuerdo del mundo con aquello que ella ni siquiera sabía que precisaba como el pan. Llovía, llovía. El fuego encendido gu…
 
En el filo del gozo Rosario Castellanos I Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo: que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme y resbale en espuma deshecha y humillada. Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta, palabras que los vientos dispensan como pétalos, campanas delirantes al crepúsculo. Todo lo que la tierra echa a volar en pájaros, tod…
 
Nos estamos borrando, Demofonte. Me anhelaba tu piel, pero esa fibra misteriosa de la entraña me daba su rechazo. Inexorables hasta mí te trajeron las dunas del mar en celo; reparé tu barca a la deriva, y aposentaste en mi casa y en mi sangre. Después, vejada, escarnecida, fui arrojada a esta sima donde se arremolina el hollín del llanto y la ola n…
 
Busco un hombre y no sé si sea para amarlo o para castrarlo con mi angustia. Tengo hambre de ser y me siento frente a la ventana a masticar estrellas para que este dolor de estómago sea cierto. La verdad es que duele en los nervios todo el cuerpo, esta noche, hasta los tuétanos. En la casa contigua grita una mujer las glorias de la Biblia y no cono…
 
Si me voy este otoño entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos, en el campo, para seguir cantando a la interperie. No amortajes mi cuerpo. No me escondas en tumbas de granito. Mi alma ha sido un golpe de tempestad, un grito abierto en canal, un magnífico semental que embarazó a la palabra con los ecos de dios, y no quiero rondar, tiritando, mi f…
 
Hemos amado juntos tantas cosas que es difícil amarlas separados. Parece que se hubieran alejado de pronto o que el amor fuera una hormiga escalando los declives del cielo. Hemos vivido juntos tanto abismo que sin ti todo parece superficie, órbita de simulacros que resbalan, tensión sin extensiones, vigilancia de cuerpos sin presencia. Hemos andado…
 
El cómplice Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos. Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta. Me engañan y yo debo ser la mentira. Me incendian y yo debo ser el infierno. Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo. Mi alimento es todas las cosas. El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo. Debo justificar lo que me hi…
 
PUEDO ACARICIARTE DIJO ÉL… Puedo acariciarte dijo él Gritaré dijo ella Sólo una vez dijo él Es divertido dijo ella Puedo tocarte dijo él Cuánto dijo ella Mucho dijo él Por qué no dijo ella Vámonos dijo él No demasiado lejos dijo ella Qué es demasiado lejos dijo él Donde tu estás dijo ella Puedo quedarme dijo él Cómo dijo ella Así dijo él Si me das …
 
ME GUSTA MI CUERPO CUANDO… Me gusta cuando mi cuerpo esta junto al tuyo. Es algo tan nuevo. Mejores músculos y más nervioso. Me gusta tu cuerpo. Lo que hace, sus modos. Me gusta sentir la columna de tu cuerpo y sus huesos, y la tembladera –firme- delicadeza y de la cual vez y vez y vez besaré, me gusta besar esto y eso de ti, me gusta, lentamente a…
 
LLEVO TU CORAZÓN CONMIGO Llevo tu corazón conmigo lo llevo en mi corazón nunca estoy sin él. A donde quiera que voy vas tú mi amor; Y donde aquello que hago yo sola es gracias a ti, mi cielo. No le temo al destino ya que tu eres mi destino, cariño. No quiero ningún mundo porque hermosa tu eres mi mundo, mi bien. Este es el secreto más profundo que …
 
ESTÁS CANSADA Estás cansada yo creo del perpetuo enigma de vivir y sus afanes; y yo también. Ven conmigo, pues, y partiremos muy lejos sólo tú y yo, ¿comprendes?. Tú has jugado yo creo y has roto tus juguetes más queridos, y ahora estás algo cansada; cansada de las cosas que se rompen, cansada, eso es todo. Yo también. Pero vengo con un sueño en mi…
 
Las distancias no miden lo mismo Las distancias no miden lo mismo de noche y de día. A veces hay que esperar la noche para que una distancia se acorte. A veces hay que esperar el día. Por otra parte la oscuridad o la luz teje de tal manera en ciertos casos el espacio y sus combinaciones que los valores se invierten: lo largo se vuelve corto, lo cor…
 
I Cuerpos, hay que abolir el tiempo, regresar a la esfera. Sólo el círculo salva y no hay sino la urdimbre fantasmal de los regresos y los viajes, las huidas. Se huye. Uno se vuelve sombra fatigada y se disloca, se cuartea la huesumbre, el alma se acongoja y pierde su condición de almario donde las penas y el amor que se extravió hace mucho custodi…
 
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos Vendrá la muerte y tendrá tus ojos —esta muerte que nos acompaña de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un vicio absurdo. Tus ojos serán una palabra hueca, un grito ahogado, un silencio. Así los ves cada mañana cuando a solas te inclinas hacia el espejo. Oh querida esperanza, ese dí…
 
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poni…
 
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al fin…
 
I El lenguaje silencioso engendra fuego. El silencio se propaga, el silencio es fuego. Era preciso decir acerca del agua o simplemente apenas nombrarla, de modo de atraerse la palabra agua para que apague las llamas del silencio. Porque no cantó, su sombra canta. Donde una vez sus ojos hechizaron mi infancia, el silencio al rojo rueda como un sol. …
 
«Conversación en la isla» —Escribir un poema es intentar desatarse, adivinar en qué mano está la moneda – dije yo -. Tú mirabas el sol igual que un fuego encima de la isla y yo dije: – La poesía empieza cuando ya has olvidado qué es lo que te asustaba pero aún tienes miedo. Yo veía las torres blancas. Tú dijiste: – Es raro, nos gustaría huir pero n…
 
Libre Quería que supieras que mi daño es algo que sólo elijo yo. Que me dejo mecer por tus empujones como si fueran viento que me coloca lejos de ti porque todas mis puertas están abiertas y yo soy libre. Que el odio es el disfraz de una piel, el reverso de un cuerpo, y desde lejos tu cara se intuye del revés, perdida, y no hay nada peor que sentir…
 
En el tiempo en que me festejaban por el cumpleaños, Yo era feliz y nadie estaba muerto. En mi antigua casa, hasta cumplir años era una tradición de hace siglos, Y la alegría de todos, y la mía, respondía a una cierta religión En aquel tiempo en el que me festejaban por el cumpleaños Yo tenía la gran salud de no percibir ninguna cosa, De ser inteli…
 
BÁILAME EL AGUA Báilame el agua. Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto. Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. Sácame de quicio. Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado. Hazme sufrir. Aviva las ascuas. Ponme a secar como un trapo mojado. No desates las cuerdas hasta que sea tarde. Sírveme u…
 
Destino Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca. Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere un olvido, una ausencia, a veces menos. Matamos lo que amamos. ¡Que cese ya esta asfixia de respirar con un pulmón ajeno! El aire no es bastante para los dos. Y no basta la tierra para los cuerpos juntos y la ración de la esperanza es poca y…
 
El tiempo Negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino (a diferencia del infierno de Swedenborg y del infierno de la mitología tibetana) no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoy he…
 
POEMA 12 Se miran, se presienten, se desean, se acarician, se besan, se desnudan, se respiran, se acuestan, se olfatean, se penetran, se chupan, se demudan, se adormecen, se despiertan, se iluminan, se codician, se palpan, se fascinan, se mastican, se gustan, se babean, se confunden, se acoplan, se disgregan, se aletargan, fallecen, se reintegran, …
 
Sé bella y sé triste ¿Qué importancia tiene vuestra bondad? Sé bella y sé triste, las lágrimas agregan encanto a tu rostro como la lluvia al paisaje, La tormenta rejuvenece las flores. Te amo más cuando la alegría huye del balcón de tu frente, Cuando tu corazón se hunde en el horror, Cuando sobre tus cejas se despliega La temible nube del pasado. T…
 
Recorriéndote Quiero morder tu carne, salada y fuerte, empezar por tus brazos hermosos como ramas de ceibo, seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños ese pecho—cueva donde se esconde mi cabeza hurgando la ternura, ese pecho que suena a tambores y vida continuada. Quedarme allí un rato largo enredando mis manos en ese bosquecito de arbustos …
 
Yo seré a tu lado Yo seré a tu lado, silencio, silencio, perfume, perfume, no sabré pensar, no tendré palabras, no tendré deseos, sólo sabré amar. Cuando el agua caiga monótona y triste buscaré tu pecho para acurrucar este peso enorme que llevo en el alma y no sé explicar. Te pediré entonces tu lástima, amado, para que mis ojos se den a llorar sile…
 
Amor desde la sombra desde el dolor amor te estoy llamando desde el pozo asfixiante del recuerdo sin nada que me sirva ni te espere. Te estoy llamando amor como al destino como al sueño a la paz te estoy llamando con la voz con el cuerpo con la vida con todo lo que tengo y que no tengo con desesperación con sed con llanto como si fueras aire y yo m…
 
Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día; este cabello triste que se cae cuando te estás peinando ante el espejo. Esos túneles largos que se atraviesan con jadeo y asfixia; las paredes sin ojos, el hueco que resuena de alguna voz oculta y sin sentido. Para el amor no hay tregua, amor. La noche se vuelve, de pronto, respirable. Y cuando un ast…
 
POEMA 1 Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega. Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar el hijo del fondo de la tierra. Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros y en mí la noche entraba su invasión poderosa. Para sobrevivirme te forjé como un arma, como una flecha en mi ar…
 
Poema 2 En su llama mortal la luz te envuelve. Absorta, pálida doliente, así situada contra las viejas hélices del crepúsculo que en torno a ti da vueltas. Muda, mi amiga, sola en lo solitario de esta hora de muertes y llena de las vidas del fuego, pura heredera del día destruido. Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro. De la noche las grandes …
 
Poema 3 Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose, lento juego de luces, campana solitaria, crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca, caracola terrestre, en ti la tierra canta! En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye como tú lo desees y hacia donde tú quieras. Márcame mi camino en tu arco de esperanza y soltaré en delirio mi bandada de fl…
 
Pablo Neruda Es la mañana llena de tempestad en el corazón del verano. Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes, el viento las sacude con sus viajeras manos. Innumerable corazón del viento latiendo sobre nuestro silencio enamorado. Zumbando entre los árboles, orquestal y divino, como una lengua llena de guerras y de cantos. Viento que lleva …
 
Poema 5 Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras. Ellas trepan así por las paredes húmedas. Eres tú la culpable de este jueg…
 
Poema 6 Te recuerdo como eras en el último otoño. Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían en el agua de tu alma. Apegada a mis brazos como una enredadera, las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma. S…
 
Poema 7 Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes a tus ojos oceánicos. Allí se estira y arde en la más alta hoguera mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago. Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes que olean como el mar a la orilla de un faro. Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía, de tu mirada emerge a veces la costa …
 
Poema 8 Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi alma y te tuerces en lentas espirales de humo. Soy el desesperado, la palabra sin ecos, el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo. Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última. En mi tierra desierta eres la última rosa. Ah silenciosa! Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche. Ah desnuda t…
 
Poema 9 Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado en el sólido frenesí marino. Pálido y amarrado a mi agua devorante cruzo en el agrio olor del clima descubierto, aún vestido de gris y sonidos amargos, y una cimera triste de abandonada espuma. Voy, duro de pasiones…
 
Poema 10 Hemos perdido aun este crepúsculo. Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas mientras la noche azul caía sobre el mundo. He visto desde mi ventana la fiesta del poniente en los cerros lejanos. A veces como una moneda se encendía un pedazo de sol entre mis manos. Yo te recordaba con el alma apretada de esa tristeza que tú me conoces. En…
 
Poema 11 Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas la mitad de la luna. Girante, errante noche, la cavadora de ojos. A ver cuántas estrellas trizadas en la charca. Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye. Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas, mi corazón da vueltas como un volante loco. Niña venida de tan lejos, traída de …
 
Poema 12 Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma. Es en ti la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola. He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los …
 
Poema 13 He ido marcando con cruces de fuego el atlas blanco de tu cuerpo. Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose. En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta. Historias que contarte a la orilla del crepúsculo, muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste. Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre. El tiempo de las uvas, el tiempo madur…
 
Poema 14 Juegas todos los días con la luz del universo. Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. Eres más que esta blanca cabecita que aprieto como un racimo entre mis manos cada día. A nadie te pareces desde que yo te amo. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur? A…
 
Poema 15 Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolí…
 
Poema 16 En mi cielo al crepúsculo eres como una nube y tu color y forma son como yo los quiero. Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces, y viven en tu vida mis infinitos sueños. La lámpara de mi alma te sonrosa los pies, el agrio vino mío es más dulce en tus labios: oh segadora de mi canción de atardecer, cómo te sienten mía mis sueños solitari…
 
Poema 17 Pensando, enredando sombras en la profunda soledad. Tú también estás lejos, ah más lejos que nadie. Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes, enterrando lámparas. Campanario de brumas, qué lejos, allá arriba! Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías, molinero taciturno, se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad. T…
 
Loading …

Guia de referencia rapida

Google login Twitter login Classic login