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Mateo 18:21-22.

No existe un día especial para perdonar y para ser perdonado, pero hoy vamos a preparar nuestras vidas y nuestro corazón para este día tan especial, día del perdón, la Biblia lo registra como Yom - Día, Kippur = Expiar, remover, purificar, limpiar, cubrir; YHWH ordenó perpetuamente que a los 10 días del séptimo mes en el calendario Bíblico o calendario declarado por YHWH., fuese declarado como día del perdón, Levítico 23:26-28 y lo primero que debemos mirar es ¿Está tu vida en orden?.

Ese día se denomina día de la expiación, del perdón y la reconciliación, Cristo vino a reconciliarnos con el Padre (ABBA) mediante Su sacrificio en la cruz del calvario, está escrito en el libro de 2 corintios 5:18-19.

No podríamos comprender la salvación a través del sacrificio de Cristo sino entendamos cuál es la raíz y el significado de expiación y que lo vivamos real e intensamente; la base espiritual de todo esto se encuentra en Levítico 16:

  1. ASPECTO HISTÓRICO: El Día de la Expiación era el 10 del séptimo mes del calendario religioso judío. El Día de la Expiación seguía un sin número de ritos, era el único día del año en el cual el sumo sacerdote podía entrar al lugar santísimo, para hacer expiación por sus propios pecados, y luego por los pecados del pueblo.
  2. El sumo sacerdote tomaba la sangre de los machos cabríos para regarla sobre el propiciatorio, era la tapa de oro del El Arca del Pacto, en la cual habían dos querubines de oro uno frente al otro, con sus alas extendidas hacia arriba y hacia adelante. “…sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados" (Hebreos 9:22).
  3. El sacrificio consistía de dos carneros de un año de edad. Uno era sacrificado ante el altar de Dios, la sangre del cordero sacrificado pasaba al Lugar Santísimo para ser derramada sobre el Arca del Pacto, Levítico 16:15. Esa sangre era la EVIDENCIA que Dios requería para que el CASTIGO por el pecado fuera PAGADO. El castigo había sido pagado, y ahora podía ser (reconciliado) con el pecador. "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" Levítico 17:11, ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias… Hebreos 9:14. ¡Este es el más grande milagro que necesitamos en nuestra vida, casa, hogar y familia, es maravilloso saber que nuestros pecados, rebeliones, maldiciones e iniquidades pueden ser perdonados debido a que un sacrificio de sangre el cual hizo expiación pagó por ellos. Y no solo perdonados sino olvidados a fin de no vivir bajo el pesado yugo de la culpa, vergüenza y condenación.
  4. El segundo carnero era llamado en hebreo Azazel, que literalmente significa el chivo despedido o el chivo que desaparecía (lo que se conoce hoy también como el chivo expiatorio). Ese chivo que se enviaba al desierto cargaba con todos los pecados, maldiciones e iniquidades de la nación y se marchaba haciendo desaparecer sus pecados de esa manera, y no volvían a ser recordados o traídos a memoria, Levítico 16:21-22. Esto mismo lo declaró Juan el Bautista, se encuentra en el libro de Juan 1:29: Dios usó dos corderos porque se requerían dos para ilustrar ambos aspectos de nuestra redención.
  • Jesús (Yeshua) tuvo que morir por nuestros pecados, nuestra maldición y nuestra iniquidad, a fin de que su sangre fuera presentada ante Su Padre en el trono Celestial. Así que el primer cordero tenía que morir para proveer la sangre que sería llevada al Lugar Santísimo y rociada sobre el propiciatorio, y no podría ser usada para el segundo propósito.
  • El segundo cordero ilustra que además Jesús (Yeshua) llevó o cargó con todos nuestros pecados, maldiciones e iniquidades y tenia que ser llevado lejos, para no recordarlos nunca más. Dios no sólo perdona nuestros pecados, sino que también los olvida, "Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones”, Hebreos 10:17. El cordero que se dejaba ir libre el día de la expiación, ilustra cómo Dios olvida nuestros pecados, lanzándolos lejos de Su memoria.
  1. JESÚS (Yahshua) VIENE A SER EL CUMPLIMIENTO: Para ilustrar el gran plan de Dios para RECONCILIAR a las personas con Él, se convirtió en
    1. Nuestro Gran Sacerdote.
    2. El que derramaría Su sangre en pago por nuestros pecados, maldiciones e iniquidades.
    3. El que se llevaría nuestro pecados, nuestras maldades y nuestras iniquidades para nunca más ser recordados, está escrito en el libro de Isaías 53:3-7.
    4. Jesús (Yeshua) ha abierto el camino, el único camino hacia el Trono de Dios. Su sangre fue ofrecida una vez por siempre para pagar por los pecados, maldades e iniquidades de aquellos que creen. Hebreos 10:12-13, 17-23.

Es bien claro que el tema del “Perdón” y el “Arrepentimiento” son esenciales para poder vivir una vida en libertad, en el libro de Mateo 18:23-35 Jesús lo ilustra con la parábola de los dos deudores, por lo tanto nadie puede encontrar al Salvador sin que primero se ARREPIENTA, nadie puede ser perdonado sin que primero perdone, el perdón de DIOS debe producir en nosotros un espíritu perdonador, recuerde que de los 10 mandamientos, 4 de ellos tienen que ver con nuestra relación con Dios, y 6 de ellos con nuestra relación contigo mismo y con el prójimo.

  • El Perdón inmerecido. Esta Parábola nos muestra DOS cosas muy importante, la primera es el PERDÓN INMERECIDO que el ser humano recibe de parte de DIOS, no merecemos el perdón de DIOS, ni podemos pagarlo con nada. La segunda es que la persona que ha recibido el PERDÓN de DIOS, debe aprender a PERDONAR.
  • Una deuda impagable. Es importante anotar que este hombre sabía que su deuda era bien grande; sin embargo, parece ser que no se preocupó hasta que le pidieron cuentas, lo mismo ocurre con nosotros sabemos con certeza que no tenemos con que pagar todo lo que debemos y se nos ha perdonado, «Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda.» Era común en aquellos tiempos vender la esposa e hijos como esclavos, para así pagar la deuda.
  • Perdonado, pero sin querer perdonar. Este siervo injusto nos muestra que no se había ARREPENTIDO de verdad, porque después de haber sido perdonado de una deuda tan grande, no quiere perdonar una deuda pequeña, y esto es precisamente lo que nos ha ocurrido a nosotros: Quedamos sometidos a los verdugos, ¿cuales son los verdugos?.
  • ¿Hasta siete veces? Mateo 18:21 «Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces?», la respuesta de nuestro SEÑOR fue SETENTA VECES SIETE, en realidad no importa cual sea la cantidad, el mensaje aquí es: “sin límite”.

La Falta de Perdón: Este es uno de los problemas más grande que hay en el corazón del hombre. El esposo (o esposa) que dice que perdonó, pero en la primera discusión saca los trapos sucios. El resentimiento entre esposos trae división, disensión, peleas, contiendas. Los resentimientos entre padres e hijos o viceversa, probablemente por malos recuerdos de la niñez. Hoy es un día para reconciliarnos con Dios y con nuestro prójimo.

El SEÑOR JESUCRISTO nos muestra que así como el rey se compadeció de un hombre que debiendo una cantidad que nunca podría pagar, le pide misericordia, y el rey le PERDONA TODO, El cancela toda la deuda que hay contra nosotros, en la Cruz del Calvario La DEUDA ha sido CANCELADA.

  1. Pedir perdón y perdonar; esto debe ser parte de nuestro carácter, reconocer que hemos fallado antes de señalar y condenar a través del odio, rencor, ira, amargura y raíz de amargura al que nos hizo daño.
  2. Confesar nuestras faltas, esto es nuestros pecados y nuestras iniquidades delante de Dios. Romanos 10:10.
  3. Hebreos 10:22, “Acerquemonos pues…”.

Hoy se cumple Malaquías 3:17…

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